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El efecto líder: hazme caso, que lo que yo te diga

EL «EFECTO LIDER» EN LOS JUEGOS DE MESA COOPERATIVOS

No recuerdo haber jugado en mis años mozos a ningún juego de mesa cooperativo tal y como los entendemos hoy. A lo más que llegué es a compartir en los wargames de NAC  un bando con otro jugador, pero el juego no era ni de lejos cooperativo.

A mi parecer hay tres categorías de juegos cooperativos:

  • El “cooperativo puro”, cuya mecánica lleva a que todos los jugadores se enfrenten al propio juego. Con estas características el primer juego al que yo recuerde haber jugado es “Arkham Horror”. Después vinieron “La Isla Prohibida”, “Pandemia”, “Rescate”, “Robinson Crusoe”, etc.
  • Los “semicooperativos”, en los que un grupo de jugadores colaboran entre sí para enfrentarse a otro jugador. De estos yo recuerdo haber jugado a “Sombras sobre Londres”, “Descent”, etc.
  • Y por último, tenemos juegos (normalmente de roles ocultos) que empiezan siendo cooperativos y terminan convirtiéndose en una competición entre jugadores o grupos de jugadores (o a la inversa). De éstos yo he podido jugar a “Battlestar Galactica”, “Bang!”, etc.

En estos juegos suele darse un fenómeno llamado “Efecto Líder”. Esto es, uno de los jugadores del equipo toma las decisiones y el resto simplemente las ejecutan.

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«Como líder vuestro que soy os debo una explicación, y esa explicación que os debo, os la voy a…» Zombicide Rue Morgue

Y lo más “gracioso” es que en la mayoría de los casos el que asume el papel de líder no se equivoca; principalmente (y aquí es donde quiero llegar yo) porque ha jugado más veces a ese juego.

No a todo el mundo le gusta esto. De hecho hay quien aborrece los juegos cooperativos por este motivo.

En mi opinión, el Efecto Líder en los juegos cooperativos es una consecuencia derivada de la “curva de aprendizaje” que tenga la mecánica del juego. Los juegos con reglas complejas de aprender, o con muchas excepciones a las mismas, son más propensas a provocar el Efecto Líder (p.ej.: “Arkham Horror”).

El Efecto Líder no se daría entonces cuando todos los jugadores tienen similar número de partidas jugadas a ese juego. Tampoco cuando el juego tiene una mecánica simple y unas reglas simples (p.ej.: “Mysterium”). Si aún así, aparece un jugador que quiere llevar las riendas del juego, entonces estamos ante un líder nato.

En un juego competitivo (p.ej.: Los Colonos de Catán) la consecuencia de que un jugador haya jugado muchas más veces que el resto, es simplemente que les machaca. Pero se acepta, y no por eso dejamos de jugar a un juego nuevo.

Mi consejo es aceptar el Efecto Líder tal y como es. Casi todos los juegos cooperativos son muy temáticos, y es muy fácil asumir roles (“rolear”). Si en tu grupo hay un líder, ése es su rol, asúmelo, sumérgete en el juego y disfruta. Y, por supuesto, de vez en cuando enfréntate a él desde los argumentos del aprendiz, que tiene puntos de vista no viciados. Como la vida misma; tenemos compañeros de fatigas con más experiencia que nosotros, a los que escuchamos y pedimos consejo, y otros a los que se los damos nosotros. Todo dependerá de a qué juguemos.

Por último, una curiosidad. Hay jugadores que utilizan métodos muy roleros para evitar el Efecto Líder. Por ejemplo, limitar las conversaciones entre jugadores, que sólo pueden comunicarse entre sí cuando sus personajes compartan ubicación. El jugador que se encuentre sólo tendrá que tomar las decisiones sin contar con nadie. No sé, será cuestión de probarlo.

En cualquier caso, es una pena no disfrutar de grandiosos juegos cooperativos por miedo a que se produzca el Efecto Líder.

1 Comentario
  • Mario on marzo 15, 2016

    Los del efecto líder son esos que quieren que todo salga bien y les pone de los nervios las tonterías de los demás. Me pasó jugando al zombicide.

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